viernes, 11 de noviembre de 2011

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Como cada año por estas fechas les remito, al igual que millones de personas, mi carta en la cual redacto todo aquello que desearía que, el día 6 de Enero, ustedes entregaran en mi casa con motivo de la celebración de la Epifanía del Señor.

No se piensen que sólo me acuerdo de ustedes por estas fechas. Estáis muy presentes en mi vida, entre otras cosas porque las personas mayores no paran de recordarme que, de no portarme bien, no recibiré nada en absoluto de su parte. Lo que sucede es que no me pongo en contacto con ustedes porque hasta que no llega la fecha de la celebración de Navidad no encuentro ningún lugar en el que entregar la carta para que les sea enviada. Podría hacer uso de Correos pero ya he tenido la mala experiencia de que me han perdido cartas y paquetes por lo que no me fio de ellos (esto es broma, confío plenamente en el servicio de Correos y jamás me han extraviado ningún paquete o carta).

Este año mi comportamiento no ha sido del todo bueno. La verdad es que no ha sido ni tan siquiera bueno. Pero, para ser sinceros, nunca lo ha sido. Ustedes mejor que nadie lo saben. Soy un trasto, miento, engaño, pego, discuto, mato (este año llevo 4 plantas y 2 peces) y otras tantas cosas que ustedes ya saben porque son magos. De esto no estoy yo muy segura y es algo que quiero que por favor, si no es mucha molestia, me contestaran en forma de carta o escrito en el papel de regalo de los presentes que depositéis en el sofá de mi casa. El caso es, si ustedes son Magos y, por tanto, todo lo pueden ¿por qué a mis 21 años de edad aún sigo esperando la casa que pedí para mi abuela en 1994, el coche que pedí para mis padres en 1997 y la paz mundial como les pedí en 2008? ¿Por qué si son Magos nunca son capaces de traer TODO lo que pido? Espero impaciente su respuesta.

Espero que este año les haya ido a ustedes mejor que lo que le ha ido a España en general. Aunque claro, teniendo en cuenta que ustedes no trabajan más que una noche al año, el paro no habrá sido motivo de preocupación. Y teniendo en cuenta que su único trabajo no es remunerado, el tema de la crisis tampoco les habrá quitado el sueño… Yo de mayor quiero ser Reina o Princesa Maga. Si tienen algún hijo de mi edad (21) o mayor (preferiblemente) no duden en dejármelo como obsequio el día 6 de Enero. Gracias anticipadas (como las elecciones).

Bueno, a todo esto, que llevo ya casi una página y aún no le he dicho lo que quiero, qué cabeza la mía… Aunque para ser sinceros no sé lo que quiero. Así que lo dejo a su elección. Aunque yo nunca le haría ascos a un perfume de Loewe (ya que son magos intenten conseguirme Gala de Día que está descatalogada) y como saben, por todos estos años atrás, un libro también es bienvenido. Si se me ocurre algo más de aquí a la fecha indicada ya les mando un sms con la palabra clave Regalo al 36361.

Sin nada más que decir, al menos eso creo, se despide esta humilde servívora, digo… servidora de ustedes, los Reyes Magos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

PD: Esto lo escribo antes de saber si esta noche me van a tocar los 11 millones de la ONCE en el especial. En el caso de que esto sucediera, ustedes ni se preocupen en traerme los regalos. Ya me los compro yo. Ustedes dediquen ese tiempo a esas otras personas que no tienen 11 millones para disfrutar.

PD2: En el caso de que, por cualquier motivo, no obtuviese yo aquello que pido, que por ahora es poco (un libro y un perfume) he de pensar seriamente en hacerme REPUBLICANA y pasarme al lado de Papá Noel. Quiero dejar constancia de que esto no es ni chantaje ni amenaza, tan sólo es una simple advertencia.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Carta a una desconocida

Querida ¿amiga?:

No sé si algún día leerás esto ni si, de leerlo, te interesará. Me has decepcionado y mucho. Te tenía en un pedestal, pedestal en el que yo te puse y quizá ese fue mi mayor error. Yo soy de ese tipo de personas a las que si les haces algo te perdona pero que no permite que le toques a los suyos. Y eso es lo que ha sucedido contigo. En su momento tú no quisiste escucharme, me jodió, como es normal, pero te lo permití, entre otras cosas porque aún te admiraba.

Pero al cabo de un tiempo volviste a hacerlo y esta vez no fue a mí a la que no escuchaste, pasaste de aquello que, la única persona que me ha demostrado que merece la pena, tenía que contarte. Y por si fuera poco tuviste la poca vergüenza, al menos para mí, de decir que ella había cambiado y yo me pregunto, ¿con qué derecho dices eso si hace 3 meses que no la ves? ¿Con qué derecho si la última vez que la viste ni tan siquiera te paraste a escucharla, al igual que esta vez? Siendo sinceras, ¿de verdad lo crees TÚ?

Pues si esa es tu valoración, me sorprende tu capacidad de saber la cosas sin preguntar. Me sorprende que seas capaz de saber si una persona ha cambiado sin tan siquiera pararte a hablar o ni tan siquiera a ver. Es muy fácil dejarse llevar por lo que te dicen otros y más aún si crees a pies juntillas todo lo que los demás te dicen. Te tenía por una persona con afán de investigación, que no se quedaba con lo que escuchaba o leía sino que contrastaba todo. Ahora lo que no sé es si estos últimos años ha sido mentira y tú no eres como yo me pensaba o verdaderamente eres tú la que has cambiado y no los demás.

domingo, 28 de agosto de 2011

Sonrisas

Porque la risa es contagiosa y una de las más grandiosas medicinas que tenemos, no debemos guardarlas en un cajón. Aunque la vida nos de mil razones para llorar, tenemos que salir adelante y no hay mejor forma de hacerlo que reír. Versionando un poco el poema de Oliverio Girondo, tenemos que “reírlo todo, pero reírlo bien. Reírlo con la nariz, con las rodillas. Reir de amor, de hastío, de alegría. Reir todo el insomnio y todo el día.”

Una sonrisa, es el mejor regalo que se le puede hacer a una persona y más aún cuando la sonrisa es bonita y sincera. Sé que tenemos momentos malos en la vida pero todos esos momentos pasan tarde o temprano, y sé por experiencia propia que después te arrepientes de todos los momentos en los que pudiste hacer feliz a una persona con tan sólo una sonrisa y fuiste incapaz de regalársela.

Por eso os invito a que sonriáis, que no lo dudéis ni un solo instante porque nunca sabes a quien puedes alegrar el dia con tu sonrisa. A mi su sonrisa me alegra muchos días tristes.

martes, 2 de agosto de 2011

Para mi grandullona

Es curioso cómo las cosas van cambiando en la vida de una sin que se percate de los cambios, y de pronto, ya nada es como ayer. Las amistades han cambiado, algunas a mejor, otras a peor y otras simplemente desaparecen. Las cosas que antes te gustaban empiezas a notar que ya no te gustan, que no sólo tu alrededor a cambiado, tú has cambiado. Eso mismo me ha pasado a mí, ya nada es igual menos por una cosa. Bueno, más bien, menos por una persona.

Una persona que ha estado ahí desde que tengo uso de razón o quizá un poco antes. Una persona que aunque nos hayamos distanciado, nos hayamos peleado o me haya comportado como una completa imbécil siempre ha estado a mi lado. Una persona a la que no he sabido valorar muchas veces, quizá por pensar que debido a la distancia ya la había perdido. Una persona a la que recuerdo en casi todos mis buenos momentos y mejor aún en todos los malos. Porque estar en los buenos momentos es fácil. Para reírse con la gente no hace falta gran cosa, no hace falta ni conocerse, pero para estar en los malos momentos para eso hay que tener un corazón muy grande y ella lo tiene.

Yo siempre he tenido la errónea idea de que una amiga, una mejor amiga, es la que está siempre a tu lado. La que no se distancia de ti ni un solo momento. Aquella con la que has compartido todo desde tiempos inmemorables. En otras palabras, una sustituta de hermana. Pero eso no es tan así. Pues una mejor amiga o una amiga sin más, tiene derecho a tener su propia vida, a tener sus propios secretos y a no compartirlo todo a buscar su vida por otro lado. Tiene derecho a irse. Pero una verdadera amiga siempre vuelve. Por muy lejos que esté, por mucho tiempo que haya pasado si la llamas viene.

Esa, creo yo, es la definición de una buena amiga. Aunque sin duda, para definir la amistad, yo prefiero usar una sola palabra, Mariola.

miércoles, 22 de junio de 2011

No hay nadie

Nunca creí aquello de que los trenes pasan sólo una vez. Hasta hoy. Hoy he visto como la persona, que durante tanto tiempo estuvo esperandome en la estación, se ha marchado. Se ha marchado por mi culpa. He sido yo quien le ha hecho tomar el tren. Quien le dijo al maquinista que lo alejara para siempre y que no le dejara mirar atrás. Lo peor es que sabía que el tren partiría y creí que no me iba a afectar. Que no me dolería despedirme de él, que no me iba a asustar tanto el haberlo visto marchar. Pero ahora siento que he perdido aquello que quería pero que no me atreví a querer. Ahora siento el dolor de perder a un amor. Mi estación ya está cerrada. No hay nadie esperando en la estación.

martes, 6 de abril de 2010

Sonrisa especial


Porque la risa es contagiosa y una de las más grandiosas medicinas que tenemos, no debemos guardarlas en un cajón. Aunque la vida nos de mil razones para llorar, tenemos que salir adelante y no hay mejor forma de hacerlo que reír. Versionando un poco el poema de Oliverio Girondo, tenemos que “reírlo todo, pero reírlo bien. Reírlo con la nariz, con las rodillas. Reir de amor, de hastío, de alegría. Reir todo el insomnio y todo el día.”

Una sonrisa, es el mejor regalo que se le puede hacer a una persona y más aun cuando la sonrisa es bonita y sincera. Sé que tenemos momentos malos en la vida pero todos esos momentos pasan tarde o temprano, y sé por experiencia propia que después te arrepientes de todos los momentos en los que pudiste hacer feliz a una persona con tan solo una sonrisa y fuiste incapaz de regalársela.

Por eso os invito a que sonriáis, que no lo dudéis ni un solo instante xq nunca sabes a kien puedes alegrar el dia con tu sonrisa. A mi SU sonrisa me alegra muxos días tristes.

sábado, 30 de enero de 2010

Menos dos alas

González era un ángel menos dos alas
Gonzalez era un santo por lo civil
un dandy con un ojo a la funerala
tan rojo, tan castizo y tan zascandil.

Hilaba en los garitos de mala nota.
Boleros de Machín con Juanín de Mieres
Apurando esos whiskys en los que flotan
La luna de las golfas y los crupieres.

Cuando volvía del extranjero
tan forastero,
a las dos no era de día,
a las seis ya era de noche,
pídame un coche,
fumando espero
y le aplaudían los camareros.

Otoños y otras luces, pan con verbenas
su príncipe de Gales, tan Cortefiel
Tratado de urbanismo, Juan de Mairena
chicana, magdalena, tinta y papel.

Verde por la vergüenza que no tenía,
hasta ayudó a Caronte a quemar sus naves,
decía que morirse no era tan grave
y agonizó en voz baja por cortesía.

Cuando volvía del extranjero
tan forastero,
a las dos no era de día,
a las seis ya era de noche,
pídame un coche,
fumando espero
y le aplaudían los camareros.

Canción de Joaquín Sabina dedicada a Ángel González

martes, 27 de octubre de 2009

Te perdí

Un cigarrillo a medias, unas cervezas con sabor a hiel,
Un reloj helado que marca el ritmo de tus pasos
Y una puerta abierta a los besos del ayer.

Imágenes, figuras que se asemejan.
Una mujer bailando con la tristeza,
Una sonrisa, producto de una pena,
Un calendario con las hojas arrancadas.
Todo lo imposible que algún día conseguí,
Un silencio que no pude acentuar
Y una vida expuesta tras el cristal.

Todo aquello que está cerca, pero lejos en el tiempo.
Todo aquello que existe, que dije y que no di.
Todo lo que estaba, pero nunca encontraba
Todo lo que me diste… lo perdí.

miércoles, 12 de agosto de 2009

nunca fuiste un fracaso

Durante todos estos años siempre supe que te pasaba algo, pero nunca supe el que, pero ahora todo lo veo más claro. Desde hace algún tiempo veo que nunca arriesgas nada, que te da miedo enseñar tus cartas, siempre te retiras incluso teniendo una buena mano. Vives con el miedo de que algo no sea tan bueno como tú pensabas. Pero si no arriesgas, no ganas. Debes apostar todo por lo que crees, si verdaderamente crees en ello. Si sabes que tienes una buena mano, juégatelo todo. No dejes de triunfar en la vida por un miedo insustancial, un miedo irreal, un miedo que tú sola te has inventado.

Durante los días, meses, años que te conozco he ido observando como siempre alababas el merito de otras personas pero nunca el tuyo propio. Todo cuanto hacías era bueno y lo sabías. Pero siempre tras el conocimiento de la verdad, tras saber que tu trabajo era bueno aparecía el miedo. Miedo por el cual no has triunfado, miedo irracional tras el cual te escondes para no enfrentarte con tu miedo real, tu miedo a triunfar.

Siempre has luchado por destacar. Desde pequeña supiste que querías ser más que los demás, que querías triunfar, pero tu sueño se trunco. Te viste inmersa en un mar que te ahoga, un mar lleno de oleaje que no te deja escapar de el. A pesar de tu lucha siempre aguardas en un segundo puesto, siempre cayas ante tus meritos y quitas valor a las alabanzas.

Pero eso se acabo, hare todo lo posible porque vuelvas a la tranquilidad de la orilla, para que veas cómo son las cosas y comprendas que para ganar hay que arriesgar. Que unas veces gana y otras se pierde. Te enseñare a valorar tu obra, tu trabajo, tu vida. Te enseñare cuan grandioso es el mundo que has construido a tu alrededor. Pero sobre todo te enseñare que no debes temer al triunfo, porque tú ya has triunfado en la vida.